El Ayote

Nombre del municipio: El Ayote
Región: Región Autónoma de la Costa Caribe Sur, RACS.
Población: Total 15, 196 habitantes
% de población: 18.3 habit/Km2.
Límites: 
Al Norte: Con el Municipio de Bocana de Paiwas.
Al Sur: Con el Municipio de El Rama.
Al Este con los Municipios de El Tortuguero y El Rama. Al Oeste: Con los Municipios de Santo Domingo, La Libertad y Camoapa.
Posición geográfica: Entre las coordenadas 12° 30 ́ de latitud norte y 84° 49 ́ de longitud oeste.
Distancia de la capital: La cabecera municipal está ubicada a 96 Kms., de Juigalpa, y a 231 Kms de la capital de la República. 
Superficie: 831 Kms2 (INETER, DPA, 2000)
Altitud cabecera municipal: 130 msnm (INETER, 2000)
 
Reseña Histórica
EL AYOTE es el municipio más joven de Nicaragua, nacido oficialmente como tal en Abril del año 2000. Hasta entonces era una zona perteneciente al municipio de El Rama, que debido a las dificultades de comunicación por la distancia, las pésimas vías de comunicación y la ausencia de medios, funcionaba como una delegación de la alcaldía.

El nombre de El Rama es una reminiscencia de sus primeros pobladores, indígenas caribeños de la etnia rama, que alguna vez poblaran las riberas de los ríos Siquia, Mico, Rama y Escondido hasta el litoral, en los territorios de los actuales municipios de Bluefields y El Rama, pero al parecer estos no llegaron a poblar tan al norte como se encuentra EL AYOTE. Al norte y este del territorio de El Ayote, en los actuales municipios de La Cruz del Río Grande de Matagalpa y El Tortuguero, los habitantes originales eran de la etnia miskita.

Por el oeste, la cordillera de Amerrisque fue el límite oriental de la colonización española, de manera que el territorio del municipio funcionó como una frontera

entre las dos culturas que conforman la nacionalidad nicaragüense, la española-indígena del Pacífico y la británico-indígena de la costa Caribe.

Pero en territorio del actual municipio de EL AYOTE no se dio fusión de esas dos culturas, porque al parecer en esa etapa estaba escasamente poblado, y lo era principalmente en las áreas más inmediatas a los ríos; en la toponimia local hay vocablos miskitos pero son más abundantes los del español nicaragüense, producto de la posterior colonización por migrantes campesinos originarios del centro y el Pacífico del país.

La historia moderna del municipio está ligada a la de la expansión de la frontera agrícola, en la medida en que la construcción de la carretera Managua-Rama facilitó las sucesivas oleadas migratorias de campesinos mestizos que poblaron El Rama, Muelle de los Bueyes, Nueva Guinea y Kukra Hill.

En un primer gran momento colonizador, el poblamiento de la región suroriental del país se inició en los años 30 y se profundizó a partir de 1945, sobre todo por habitantes de la región surcentral del país, principalmente del departamento de Chontales, teniendo como ejes las trochas abiertas en los bosques vírgenes por la explotación cauchera y maderera de enclave y, en el caso de El Ayote, también al calor de la explotación aurífera en Santo Domingo y La Libertad.

Una segunda gran oleada migratoria, la más intensa, se dio a partir de la década de 1950 y hasta después de 1974, ligada a las etapas segunda y tercera de la inserción del país en el mercado mundial, con el algodón y la carne como principales productos agroexportables.

El sector agropecuario del país se caracterizó por un fuerte incremento entre 1950 y 1978: la tasa de crecimiento promedio del sector en el PIB alcanzó casi un 5% en ese período. Este desarrollo capitalista siguió una vía de modernización relativa, con una considerable expansión de la gran producción agroexportable, de manera que la producción de algodón, carne, azúcar y café incrementaron en alrededor de 500%, 377%, 250% y 151% respectivamente.

Pero la de granos básicos lo hizo comparativamente de forma muy moderada, en sólo 60% en el mismo lapso, porque estos no son un producto apetecido en los mercados de exportación.

El incremento no tuvo como ejes la elevación del valor agregado de los productos agropecuarios o cambios tecnológicos que aumentaran la productividad de los mismos, sino una expansión del área de cultivos agropecuarios en el Pacífico y centro del país, sobre la base de explotaciones extensivas, particularmente en los casos de la carne y el algodón.

Así se explica que caracterizaran este crecimiento económico la concentración de la tenencia de la tierra y la consecuente proletarización de las capas más pobres del campesinado en esas mismas regiones, por excelencia productoras históricas de granos básicos. Es decir, el crecimiento económico del país se hizo sobre la base del empobrecimiento del campesinado.

La solución hallada para ambos problemas, el de los campesinos sin tierra y el de la necesidad de incentivar la producción de granos básicos, fue propiciar el avance sobre la frontera agrícola. Entre los sectores sociales que participaron en la corriente migratoria se encontraban sectores acomodados que expandían sus fincas, y el campesinado empobrecido de las regiones donde se consolidaba la gran hacienda ganadera y cafetalera.

Como consecuencia de esta política de reforma agraria en tierras de frontera agrícola, en todo el período el área agropecuaria nacional aumentó a un ritmo de más de 100,000 hectáreas anuales, y en específico los pastos se incrementaron en tres millones de manzanas. Coincidentemente, a partir de los años '50 la tasa de deforestación del bosque subtropical o tropical húmedo se aceleró alcanzando su pico en 1975, año en que se tumbaron 150,000 hectáreas.

Pero por razones adversas, de la organización económica del Estado tanto como agroclimáticas y edafológicas, bastantes de estos campesinos pioneros vieron frustrados sus sueños de instalarse establemente: después de despalar y sembrar granos básicos por varios años, su productividad y rentabilidad bajaron, y si como era el caso más frecuente no habían logrado acumular capital con el ganado, optaban por vender las mejoras, consistentes básicamente en pastos, y se internaban en la montaña, hacia el este, el norte o el sur.

Esta migración se ha convertido en la tercera gran ola migratoria sobre la frontera agrícola, con entre 25 y 10 años de antigüedad, la que actualmente ha alcanzado los manglares costeros y la reserva biológica de Indio-Maíz, en los municipios de Kukra Hill, Bluefields y San Juan del Norte, y también avanza en La Cruz del Río Grande y El Tortuguero.

A partir los años 1982-1983 se dio un receso en el despale, fenómeno que ha sido llamado "congelamiento de la frontera agrícola", debido al conflicto militar que inicia en esos años, ya que por un lado los madereros no podían seguir entrando a la montaña, y por otro los campesinos fueron desplazados fuera de sus fincas por el conflicto militar, abandonando el frente de colonización que estaba activo en esa época.

Pero el proceso de deforestación sostenida alcanzó nuevos ritmos a raíz del fin de ese conflicto bélico, y se calculan entre 75 y 100,000 hectáreas de bosque anuales (120,000 en el ciclo agrícola 1991-1992) alcanzadas por la tragedia ambiental, una tasa de 2.8 a 3% de la masa forestal nacional; especialistas han calculado que a ese compás, en un lapso de 25-30 años se termina lo que queda de bosques en el país.

Aunque ha partido de la antigua frontera agrícola, en esta ola también participan campesinos de las regiones central y norte del país, que después de la Reforma Agraria en el paréntesis revolucionario de los años '80 continúan siendo desplazados por la recomposición del latifundio y el empobrecimiento de las tierras. No por nada, muchos de los habitantes de la costa Caribe cuando

valoran el deterioro de su región muestran su rechazo a estos campesinos, y se refieren al proceso como la 'chontaleñización' de la Costa.

Es claro que la cultura productiva de tumba-roza-quema de estos campesinos, profundamente arraigada, tiene su origen objetivo en este proceso todavía inconcluso de avance sobre el bosque, obligados por las condiciones macroeconómicas adversas a ellos y autorizados por el desorden territorial.

En el caso de EL AYOTE no es nueva sólo la declaración de municipio. Hasta la década pasada, la actual cabecera municipal era apenas un punto de referencia en los mapas de operaciones militares, un puerto de montaña formado al amparo de una base del Ejército donde el campesinado de comarcas remotas bajaba los fines de semana a intercambiar sus productos por artículos básicos necesarios para su vida como sal, azúcar, medicinas, vestuario y calzado.

La base militar se instaló en 1985 en La Piñuela, al otro lado del Río Siquia y a unos dos kms de la ubicación actual del poblado, en la comarca Banco de Siquia; por la escasez de agua, los pobladores se vieron obligados a trasladarse al lugar actual, a orillas del Río El Ayote, y el poblado pasó a ser conocido con este nombre; estos pobladores eran campesinos de las comarcas aledañas, que obligados por la guerra dejaban sus fincas y construían 'casas' de bambú y 'chagüitón', abundantes en la zona.

En 1990, al fin del conflicto bélico, EL AYOTE fue seleccionado como el IV Enclave para la desmovilización de las fuerzas irregulares de la Resistencia Nicaragüense. La población creció rápidamente con los desmovilizados que se quedaron en el territorio, recibieron tierra en el Polo de Desarrollo que fue creado o simplemente tomaron un pedazo de montaña, e hicieron finca y familia.

Inicialmente el territorio fue puesto bajo la jurisdicción de Santo Domingo, pero los impuestos cobrados, la atención recibida y los delegados nombrados por este municipio no satisficieron a los pobladores, que decidieron solicitar a El Rama les asumiera como parte de su circunscripción; el Concejo Municipal de El Rama accedió y designó un delegado, al cual apoyó posteriormente para lograr la declaratoria de EL AYOTE como Municipio.

A partir de la regionalización del país en 1982, el municipio de El Rama junto con los municipios de Nueva Guinea y Muelle de los Bueyes, del Departamento de Zelaya, y el municipio de El Almendro, del Departamento de Río San Juan, se incorporaron desde el punto de vista funcional a lo que se denominó Región V, que incluyó a los Departamentos de Boaco y Chontales.

Las reformas constitucionales de 1995 implantaron de nuevo la departamentalización, aunque manteniendo las Regiones Autónomas del Atlántico; la Ley creadora del Municipio de EL AYOTE incluyó a éste en la circunscripción de la RAAS, pero en la práctica no hay ninguna relación político-administrativa de la nueva municipalidad con las autoridades regionales autonómicas.

Debido a ese distanciamiento funcional, los cuatro municipios del sureste incluidos en la RAAS (El Rama, Muelle de los Bueyes, Nueva Guinea y El Ayote) iniciaron cabildeos políticos para integrar un nuevo departamento, el de Zelaya Central, pero desavenencias entre ellos por el posible nombramiento como cabecera departamental mantienen congelada la iniciativa.

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